lunes, 24 de junio de 2013

Sola en casa.

Mi tercer día de verano, es como si estuviesemos en pleno invierno. La gente sigue siendo la misma, y los problemas tambien.  Sospecho que acabare sola en casa mirando el minutero y deseando que empiece un nuevo curso. 
Ese milagroso invento de los amigos de verano, es algo cruel. Cruel porque cuando algo malo llama a la puerta de tu casa ya no hay vuelta atrás, y mi destino esta sentenciado por una única hurraca. Para mi, amigos de verano es lo mismo a: Te ignoro y no se si me caes bien. 
A veces te hablan y otras te odian. 
Las amistades normales en mi mundo no existen. 
Podría haber sido otra persona, en otro tiempo, en otra situación. Pero el destino no lo quiso así. 

Ya son las 16:24 de este tercer día de verano, mañana mi sentencia se dictaminara. Las notas que saque marcaran el resto de mi posible verano. Ahora me iría bien un: "Y que la suerte esté siempre de vuestra parte". Pero las cosas no son así. 


Ahora que estoy sola en casa y pienso...  


¿La vida tiene sentido? Es decir; algo más allá de lo cotidiano, algo realmente satisfactorio no se. Puede que despues si. Por eso tengo un fantasma en casa y otro en el corazón.

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