En cuestión de horas el mundo se ha venido abajo, y yo sigo enterrada bajo capas de escombros, dudas, pesadillas y demás cosas que espero no conocer jamás.
Esperando muertes para cambiar de terreno, para comenzar una nueva vida. Teniendo que elegir a una de las dos personas que más quiero o con ellas dos partir a un lugar lejos de todo lo que conozco y a los que jamás podré olvidar.
Todo esto en cuestión de dos horas, dos terribles y angustiosas horas.
Después, cuando crees que ves la claridad descubres que has vuelto a caer y que si no mueres de hambre moriras como una simple marioneta esclava de un futuro incierto. Y ahora la vida es así; solitaría, sin confianza... Y lo peor de todo es que puede que acaba en la calle, bajo la lluvia como en una pelicula antigua; disfrutando de lo que en verdad importa mientras veo pasar la vida de los demás y que su mayor problema es que un chico no les hace caso, o que no tienen el nuevo movil de moda.
Pero cuando yo pienso en esas cosas, funcionan. Te hacen olvidar lo que esta pasando y eso te hace sentir bien, hasta que te chocas contra la pared.
No hay comentarios:
Publicar un comentario